- Estadio Nueva Condomina (Murcia) → Aforo: 31.179 espectadores
- Estadio
de Gran Canaria (Las Palmas) → Aforo: 31.250 espectadores
- Estadio
Ramón de Carranza (Cádiz) → Aforo: 25.033 espectadores
En todos los estadios de futbol que he
indicado antes asisten de media menos de 8.000 personas y en algunos me paso en
varios miles. Esto me vino a la cabeza viendo el partido Real Murcia-Racing de
Santander. Es triste ver esas majestuosas edificaciones modernas casi vacías,
en las que el “cemento” predomina sobre las personas en el estadio. Esto es
solo un ejemplo de la burbuja en la que ha vivido y vive el mundo del futbol,
al que colaboran los ayuntamientos poniendo su la labor de “interés general” al
servicio de unos pocos.
Si vemos a nuestro alrededor veremos que hay
construcciones que no tienen ningún sentido, que solo fueron hechas para
mirarnos al ombligo y creernos que éramos los reyes del mambo. Esta manera de
actuar es la que ha llevado a este país a la crisis que ahora unida a otros
muchos malos actos. Creerse que el dinero no se va a acabar, que se puede hacer
lo que quiere, aunque que sea aportando dinero publico para un espectáculo lúdico
que solo lo va a disfrutar un mínimo porcentaje de los ciudadanos de la
comunidad.
Unos de los casos más graves es el del
Estadio Ramón de Carranza de Cádiz. Ese estadio ha sufrido una gran
remodelación con la crisis ya instalada de lleno en nuestro país, sufragada con
el dinero PÚBLICO del Ayuntamiento de Cádiz. Según datos de la oposición, la
aportación del ayuntamiento gaditano ha sido de unos 70 millones de euros. Hay
que recordar que Cádiz es uno de los lugares con más paro del mundo. Sí, han oído
bien, del mundo, más que muchos países en situación de guerra o
tercermundistas. Pues aun con eso se han sacado de la manga un estadio para un
equipo que se encuentra en la Segunda B del fútbol español. Esta claro que el ayuntamiento piensa más en
la foto con el estadio remodelado que en el bien de su comunidad, porque aunque
muchos no lo crea el futbol no da de comer a la gente, pero si los atonta para
que no piensen en lo mal que va todo. Pero este caso es solo un ejemplo de lo
que ocurre normalmente en el deporte profesional.
Los ayuntamientos deberían saber que ellos
tienen un cargo representativo, que deben su labor al común de la comunidad que
integra su territorio y que actúan siempre bajo el interés común local. Como
representantes deben gastar el dinero en obras que ayuden a una mejor
convivencia y favorezcan la vida común. Tienen que realizar estudios para ver
que puede favorecer al interés general y hecho eso actuar en consecuencia. En
asuntos que solo disfrutan unos pocos como puede ser el futbol o cualquier
actividad de este tipo debería estar prohibido que hagan uso de la ostentación
y construyan más de lo que necesitan. Si los clubes son entidades anónimas que
tienen un dueño privado porque los estadios tienen que ser sufragados por toda
la comunidad.
En definitiva, que en un futuro esperamos que
los políticos que gobiernan nuestros ayuntamientos se den cuenta del cargo que
tienen y de lo que representan y no se dediquen a actividades sin interés común
y se ocupen de lo que verdaderamente importa, que es arreglar esta situación de
crisis en la que estamos metidos y que se ve difícil salida.

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